Mi nina senala con el dedo aquí y allá. Todo es interesante en la casa de los abuelos, llena de historias familiares. Los colores acojen en su fiesta, la alfombra en el suelo, los libros, los retratos y una caja de madera llena de recuerdos.
Oh! y senala; aquí y allá. Mi nina que aun no camina, ha aprendido a encaramarse en un mueble para llegar al librero.
En la tarde, salimos de paseo, por el barrio. El barrio donde crecio su papá. Recorrer estas callecitas con mi nina me revuelve algunas cosas del corazón. De admiración se ha quedado dormida durante el paseo en el viejo Buggy que tambien fue de su papá y que ha sacado la abuela de un escondido rincón.
Yo busco mis razones para amar este lugar, para admirarme con los detalles como mi hija y decir Oh! y no los encuentro más que en ella y en mi pareja.
La historia se construye. O no?